Cosas de Autos le hizo 1000 km a la Chevrolet Captiva

Experimentar a la Chevrolet Captiva - Foto: Cosas de Autos

Durante una semana y mil kilómetros, Cosas de Autos Blog probó el Chevrolet Captiva. Estas son las conclusiones del o con este medium SUV de origen coreano.

Unidad testeada:
Chevrolet Captiva LTZ. Motor 2.0 litros diesel VCDi de 4 cilindros, 150 cv y transmisión automática. Unidad recibida con: 13.900 km. Precio: $157.650

Experimentar a la Chevrolet Captiva - Foto: Cosas de Autos

A favor:
La insonoridad, los ruidos externos no se escuchan. Al acelerarlo, cierta rumorosidad propia del motor diesel hace su aparición, pero nada grave.
La butaca del conductor cuenta con regulación eléctrica y la columna de dirección con ajuste manual, lo que permite encontrar una adecuada posición de manejo.
El equipo de sonido es muy bueno, con cd, mp3 y ocho parlantes dismilados delicadamente en los paneles de puerta.
Excelentes terminaciones, propias de un vehículo de estas características y precio. Viajando sobre cualquier superficie, no hay ruidos de ningún tipo.
El cierre de las puertas es tan bueno que más de una vez uno se queda con la duda sobre si habrá cerrado bien o no.
El aire acondicionado cuenta con la posibilidad de seleccionar la temperatura, y climatizador automático.
La guantera tiene un compartimento refrigerado que a lo largo de un viaje de cuatro horas mantuvo frescos algunos alimentos.
Hay espacios portaobjetos por todos lados, muy prácticos en viajes.
Los espejos retrovisores se pliegan automáticamente con sólo presionar un botón en el tablero, lo cual es muy conveniente al estacionar.
La visibilidad hacia adelante y los laterales es muy buena, aunque hay que elevar bastante el asiento para ver la trompa.
Los neumáticos Kumho de 17″ se comportan muy bien sobre cualquier superficie.
Los frenos con ABS y EBD se hacen notar, frena muy bien a pesar de su porte y cargado.
El Sistema de control de descensos (DSC) resultó muy útil bajando médanos y calles muy empinadas de tierra, donde uno debe concentrarse en la trayectoria y puede despreocuparse de acelerar y frenar.
Para una ruta despejada es un placer la caja automática combinada con el control de velocidad crucero, ya que descansa bastante al conductor, que sólo debe estar atento al camino y puede desacelerar con apenas peinar el pedal de freno.
El sistema All Wheel On Demand se comportó muy bien en la arena, previamente habiendo desinflado los neumáticos y conduciendo a un regimen constante en arena suelta.
A pesar de viajar en ocasiones con las tres filas de asientos ocupadas, la altura del vehículo se mantuvo estable gracias a la suspensión autonivelante.
“Jugar” con los modos de las marchas de la transmisión permiten descubrir diferentes variantes para la ciudad (D), sobrepasos en ruta (4) y off road (2).
Los 150 cv parecen “escondidos” en una primera aceleración, sobre todo si se conduce en modo D, pero al pisar a fondo el acelerador, el Captiva sale catapultado hacia adelante. En el modo 4 esto se nota desde el principio, ya que se privilegia la potencia por sobre la economía.
La dirección asistida le otorga en ruta un andar firme y seguro.
El diseño: no pasa desapercibido, aún hay pocos en la calle y a pesar de haberlo “mezclado” con otros SUV, el Captiva logró destacarse.
La garantía: es de tres años o 100 mil km.

Experimentar a la Chevrolet Captiva - Foto: Cosas de Autos

En contra:
El espacio en el baúl con las tres filas de asientos es mínimo.
La visión hacia atrás es reducida producto de una luneta pequeña y se complica aún más con las tercera fila de asientos erguida, ya que todas las plazas tienen apoyacabezas. Con todas las plazas ocupadas se viaja casi a ciegas.
No tiene luz el comando de cierre centralizado y en la noche es dificultoso encontrarlo.
El comando de las luces en la columna de dirección no es del todo sencillo, lleva un tiempo tomarle la mano.
El control de radio y de velocidad crucero están ubicados en la parte inferior del volante, lo cual no es del todo cómodo porque hay que retirar una mano del grip.
El equipo de sonido no cuenta con entrada auxiliar para mp3, iPod o puerto USB.
La butaca del conductor no cuenta con memorias.
A la butaca del acompañante le hace falta regulación en altura ya que si se es muy bajo, no se llega a ver hacia adelante.
A las plazas traseras no le vendrían nada mal tener bandejitas tipo avión, como tiene el Zafira.
El auxilio, debido a que la tercera fila de asientos se pliega haciendo el piso plano, está ubicado debajo del vehículo, con lo complejo que resulta su acceso.
El acceso a la tercera fila es complejo para personas adultas.
La falta de promoción: mucha gente era la primera vez que lo veía, lo que indica que el producto no se conoce (nunca tuvo un comercial de TV, por ejemplo).

Experimentar a la Chevrolet Captiva - Foto: Cosas de Autos

Conclusión:
Creo que está todo dicho, el Captiva -al menos en esta versión tope de gama- lo tiene todo y se muestra cómodo, seguro y apto para un off road medio, como el que cualquiera que lo compre le va a pedir. Tiene un motor diesel y una caja automática que forman un matrimonio sólido y que lo hacen muy fácil de manejar tanto en ciudad como en ruta, con consumos más que adecuados dependiendo del modo en que se lo lleve, con carga o vacío.
La oferta del segmento es amplia y Chevrolet necesitaba un producto de estas características para poder competir; por calidad y precio, lo puede hacer.
Vale recordar que en el primer bimestre de este año se vendieron 175 unidades, 92 en enero y 83 en febrero, lo cual no es malo pero para lograr aumentar su participación, GM deberá reforzar la comunicación y hacer hincapié en su aval como marca y en la garantía del Captiva.

Experimentar a la Chevrolet Captiva - Foto: Cosas de Autos

Sobre el Autor

Periodista. Amante de los autos de toda la vida y en los medios desde 1994, en 2006 le di forma a este blog. Más sobre mí haciendo clic en la casita ->

www.eurobud.com.ua/

https://steroid-pharm.com

www.buysteroids.in.ua