Experimentar: Cosas de Autos le hizo 1.100 km al Chevrolet Spark

Chevrolet Spark

Uno de los últimos test de Cosas de Autos de 2008 correspondió al Chevrolet Spark, al cual pude testear durante una semana y 1.100 km. Claro, no se trata de un auto para viajes sino de city car así que el desafío era doble. La sorpresa fue grata ya que el Spark superó la prueba al momento de salir a la ruta, cargado y con un calor que obligó a no desconectar el aire acondicionado. En ciudad, al regreso del mar, corroboró las virtudes para las que fue diseñado: fácil de estacionar por tamaño y dirección, y un consumo realmente bajo.

Chevrolet Spark

Unidad testeada: Chevrolet Spark LT con motor 1.0 litros, 8v SOHC de 65 cv con caja manual de 5 marchas. Unidad recibida con: 4.239 km. Precio: $41.900

Chevrolet Spark

A favor:
Sus 3.495 mm. de largo; 1.495 mm. de ancho; 1.500 mm. de alto y 2.345 mm. de distancia entre ejes son ideales (cada día más) para hacerle frente al tránsito de Buenos Aires. Es fácil meterse en casi cualquier huequito y estacionarlo en espacios impensados.
Su dirección asistida, sumada a un volante de importante tamaño, permiten maniobrar con gran facilidad.
El motor respondió con consumos bajos (lo esperado) en ciudad y de lógicos a la hora de pisarlo en ruta (130 km/h), cargado y con el aire acondicionado encendido. Para favorecer un sobrepaso, lo ideal es desconectar el aire, hacer un rebaje y los 65 cv responden alcanzando una velocidad de 140 ó 145 km/h sin problemas.
Lo que atenta a este régimen es la poca autonomía, ya que en un viaje extenso es imperioso detenerse a recargar el tanque de 35 litros.
El motor es muy silencioso, otro de los aspectos a destacar. Regula a 700 u 800 rpm y hace falta acelerarlo para percibir su presencia cuando el auto está detenido.
La caja se mostró de fácil de operación y con relaciones correctas.
Frena bien, muy bien, quizás demasiado. Sobre piso más que húmedo, el auto bloqueó sus neumáticos y se notó cómo funciona el frenaje hidráulico cruzado.
Es estable en ruta, algo comprobado. No es un auto alto y quizás se mueva un poco más que otros de mayor volumen, pero nada para temer si se está atento en sobrepasos.
La calidad de terminación es bastante buena tratándose de un auto económico y la combinación de carrocería con interior es un detalle interesante.
El equipo de sonido (de marca Chevy) es de los más completos de los que ofrecen las marcas generalistas en el mercado actual y uno de los puntos más altos en este modelo. Tiene radio AM/FM con memorias, cd, lee mp3 y wma, entrada auxiliar (para iPod, por ejemplo), puerto USB (en la foto se ve mi mp3 player conectado). Los más jóvenes, agradecidos por tanta versatilidad. Además cuenta con cuatro parlantes: dos sobre el tablero y dos en la luneta.

Chevrolet Spark

Cuenta con apertura de baúl y tanque de combustible desde el interior, algo muy cómodo y que no tienen autos de más caros.
Si bien los asientos no son de los más cómodos, la posibilidad de regular la butaca del conductor en altura permite encontrar una posición de manejo más a gusto.
El aire acondicionado es muy bueno, comprobado en días en la que la temperatura alcanzó los 35° C y en los cuales el auto permaneció cerrado al rayo del sol.
Si bien no tiene computadora de abordo tiene un tablero de triple información digital: odómetro total, dos odómetros parciales y hora.
Entre las luces testigo se incluye la de aviso de falta abrochar el cinturón de seguridad; carece alarma sonora pero es mejor que nada.
La versión testeada incluía embellecedores cromados que (salvo los ubicados en los espejos retrovisores externos) le aportaban más elegancia.
El práctico cenicero removible fue diseñado para ser ubicado tanto en los portavasos delanteros, como traseros así también como en las puertas.
El baúl tiene una capacidad de 170 litros: entra un bolso grande y dos chicos y lo que quepa encima de ellos.

Chevrolet Spark

En contra:
Se nota y mucho la falta de cierre centralizado a distancia, sobre todo cuando uno desciende y quiere desentenderse del auto, más aún que el Spark cuenta con 5 puertas. Tampoco tiene una tecla con esta función en el interior del auto, por lo cual hay que levantar las trabas de las puertas de manera independiente.
Si bien la unidad testeada contaba con alzacristales delanteros, ninguna de los dos tenía one touch.
Un inentendible: el espejo retrovisor del acompañante es ajustable eléctricamente pero el del conductor no, nunca visto.
Tanto el control del espejo del acompañante como el espacio portamonedas se ubican detrás del único rayo del volante, lejos de la vista del conductor en un lugar casi inaccesible. Poco práctico.
No ofrece ni como opcional frenos con ASB o airbag frontal, algo que sí ocurre en otros mercados como en España, donde se comercializa como Chevrolet Matiz.
El aire acondicionado se hace notar cuando está encendido, quizás no por el equipo en sí mismo sino porque necesite el capó algún tipo de aislación acústica extra.
La primera marcha está muy ubicada sobre la izquierda lo que en varias ocasiones hizo que se arrancara el auto en tercera.
A partir de los 130 km/h el motor comienza a “rezongar”, se hace no insoportable pero sí rumoroso.
Se percibe mucho “ruido a chapa” al cerrar las puertas, lo cual desmerece su buena calidad de terminación.
El volante (muy plano) y su grip dejan que desear. En trayectos largos se hace muy incómodo, sobre todo en la zona donde cuelgan los pulgares.
La pedalera no resultó (al menos para mi) cómoda a la hora de acelerar.
El cojín de la butaca no es cómodo para viajes largos pero claro está que no es un auto destinado a este fin.
Si bien el tablero central incluye velocímetro, cuentavueltas y marcador de combustible de aguja, el Spark no cuenta con marcador de temperatura de agua, algo que siempre es bueno tener a la vista. Hay que confiar en que el testigo correspondiente funcione y se encienda (esperemos que nunca suceda) en el otro tablero el cual se ubica detrás del volante.
Es una contra que si bien se puede elegir el interior a tono con el color de la carrocería y hasta el fondo del tablero de instrumentos combina, el color del display del equipo de sonido es azul y desentona.
No tiene alarma ni inmovilizador de motor.
La garantía es de apenas un año, sin límite de kilometraje. Demasiado poco convincente para quienes desconfían de los autos de origen coreano.

Chevrolet Spark

Conclusión:
El Chevrolet Spark entra por los ojos pero recién convence cuando uno comprueba sus cualidades. Me sentí más observado la semana que usé este auto que la inmediata anterior en la que testeé un BMW 335i negro. Es que el brillante color apple green sumado a sus simpáticas líneas son un cóctel irresistible a las miradas. Las mujeres lo señalan, los chicos se sonríen y los hombres preguntan el precio. En la ruta 2 me crucé con otras tres unidades y en todas viajaban familias, a pesar de que la campaña publicitaria apunte a lo contrario. Quienes lo eligen seguramente buscan un auto para moverse en la ciudad, que consuma poco, con 5 puertas y que no tenga un diseño antiguo. En el Spark encontrarán todo eso y un poquito más, como la posibilidad de cargar un par de bolsos y salir de vacaciones.
Pena a la hora de la garantía y del poco equipamiento de seguridad, pero lamentablemente nuestro mercado no ofrece alternativas con ABS tan económicas.

Chevrolet Spark

Adelanto: durante enero el blog se toma algunos días de vacaciones pero podrán disfrutar de nuevos test que Cosas de Autos realizó y tiene preparados para compartir con ustedes.

Sobre el Autor

Periodista. Amante de los autos de toda la vida y en los medios desde 1994, en 2006 le di forma a este blog. Más sobre mí haciendo clic en la casita ->

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