Experimentar: Cosas de Autos probó el Toyota Prius, el primer híbrido que se vende en la Argentina

Experimentar del Toyota Prius - Foto: Cosas de Autos

Gracias a la gentileza de la gente de prensa de Toyota Argentina, Cosas de Autos tuvo la posibilidad de tomar o con el primer vehículo híbrido que se comercializa en el país, el Toyota Prius de tercera generación. Así, este blog se convirtió en el primer medio chico e independiente, y uno de los pocos de la región, en tener la posibilidad de probar una de las novedades más importantes del mercado, la cual ya se está empezando a comercializar. Al tratarse de un vehículo distinto, este post amerita un desarrollo a tono, por ende me voy a permitir salir de la traidicional estructura del “A favor” y “En contra” para contarles mi experiencia personal con el Prius.

Experimentar del Toyota Prius - Foto: Cosas de Autos

En este caso me gustaría empezar por el final, por lo que me dejó el auto a lo largo de las cuatro jornadas que lo pude manejar y quiero ser categórico: no sólo me compraría un Toyota Prius sino que me encantó manejarlo y todo lo que me generó. Esto va más allá de si el auto es lindo o feo -algo totalmente subjetivo- sino pensando en el uso que uno le puede llegar a dar y en las prestaciones que el Prius ofrece.

Experimentar del Toyota Prius - Foto: Cosas de Autos

Considero que tiene un tamaño ideal (4.460 mm de largo, un ancho de 1.745 mm. y una distancia entre ejes de 2.700 mm.) como para una familia de cinco, incluso con hijos grandes. Al carecer de túnel central, el piso es plano y las plazas traseras brindan gran comodidad, podría afirmarse que hasta superior a las de un auto de su tamaño con motor de combustión, permitiendo estirar las piernas y viajar bien sentado con el techo muy por encima de la cabeza, aún en el caso de personas de más de 1.85 m de estatura.
Esto se debe al particular diseño de la carrocería del Prius, la cual tiene forma de cuña, favoreciendo el paso del aire, ofreciendo la mínima resistencia, con la finalidad de mejorar la aerodinamia y reducir el consumo de combustible.

Experimentar del Toyota Prius - Foto: Cosas de Autos

A priori, el baúl puede parecer chico pero tiene una capacidad de 445 litros, su boca es amplia, su piso plano y debajo de una tapa hay lugar para llevar esos objetos que habitualmente andan sueltos por el auto o en la guantera; allí se guarda también el neumático de auxilio y parte de las baterías.

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Sobrio y moderno
Su interior es simple, sencillo, con materiales de buena calidad y terminaciones y encastres propios de un auto de origen japonés. Si bien es un vehículo que exuda tecnología, no le sobra nada y el término que mejor le cabe es “sobriedad”. La presencia de cuero en volante y tapizados y detalles en cromo le aportan cierto aire de distinción, así como el panel de instrumentos ubicado en el centro de la plancha (totalmente digital) lo definen como un auto moderno e innovador.

Experimentar del Toyota Prius - Foto: Cosas de Autos

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Debido a la presencia del airbag, la guantera se divide en dos partes, aprovechando muy bien el espacio; asimismo la consola central se encuentra sobreelevada para poner el joystick de cambio de marchas bien al alcance de la mano derecha del conductor. Más arriba se diponen el equipo de audio, que incorpora cd changer, lector de mp3 y wma, entrada auxiliar y de iPod (ubicados estos en el interior del apoyabrazos central) y los controles del climatizador automático. La calidad del sonido es buena, aunque mejorable, mientras que el equipo de frío responde con creces.

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Por debajo de esta consola (al carecer de caja de velocidades) se genera un túnel que modifica la estructura tradicional de cualquier auto, generando un curioso espacio guardaobjetos donde se esconden las teclas que accionan la calefacción de las butacas delanteras y un toma de 12v.
La posición de manejo es muy cómoda, la butaca se regula totalmente de manera manual, incluso la altura, así como la altura de la columna de dirección. Como detalle distintivo y tecnológico, el Prius cuenta con el sistema Head up display (desarrollado por la industria aeronáutica), el cual proyecta en el parabrisas información vital para el conductor para evitar retirar la vista del camino. Si molesta, se puede desactivar con sólo presionar una tecla ubicada detrás del volante.

Experimentar del Toyota Prius - Foto: Cosas de Autos

La visión hacia atrás, debido a las características y diseño de la alta luneta trasera, es algo “rara”. Si bien es amplia por semejante superficie vidriada, la misma se encuentra partida en dos, algo a lo que hay que acostumbrarse al mirar por el espejo retrovisor interno. Los apoyacabezas traseros, en forma de coma, no estorban demasiado.

¡Cuidado que está en marcha!
Es muy extraña la sensación de subirse a un auto (a este auto), no colocar las llaves en ningún lado (porque no hace falta), apretar un botón y sólo escuchar un pitido y ver cómo un display digital nos da la bienvenida, indicándonos que ya podemos arrancar. No hay ruidos -de ningún tipo- lo cual genera asombro una y otra vez y predispone de la mejor manera para la conducción. A esto se suma lo sencillo que es acostumbrarse seleccionar un modo de conducción (ver más adelante) y a la dirección asistida electrónicamente, la cual es extremadamente ágil y fácil para maniobrar, incluso en espacios reducidos (que se suma al tipo de rodado, que es especial, para reducir la superficie de o con el piso).

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Si bien no hay ruidos ni vibraciones, uno no debe olvidar que el auto ya está listo para arrancar, con sólo mover la selectora a la posición Drive y quitar el pedar del freno, el Prius arranca su marcha. Sin tironeos ni ruidos, vale la pena subir los vidrios y no encender el equipo de sonido para disfrutar de la experiencia. Esto sucede porque arranca siempre sólo con energía eléctrica y en conducción a baja velocidad funciona únicamente con el motor eléctrico, por ende en esas condiciones no emite partículas contaminantes.
Al pisar el acelerador, un sistema inteligente ajusta la distribución de potencia entre el motor a nafta y el eléctrico, a fin de ahorrar el máximo combustible posible. Recién ahí se percibe la entrada en funcionamiento del motor a combustión, un sonido bajo y una vibración similar a la de conectar el aire acondicionado en cualquiera de nuestros autos.
Un gráfico en el panel central de instrumentos indica claramente qué está sucediendo, qué motor está funcionando y el estado de las baterías, el mismo se puede cambiar mediante un comando ubicado en el rayo derecho del volante, a la altura de los pulgares.

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Al llegar a la esquina y frenar la marcha del auto, no sólo se detienen ambos motores sino que comienza uno de los procesos más importantes y característicos del Prius: el motor eléctrico actúa como un generador recuperando la energía cinética del frenado, la cual normalmente se pierde en forma de calor. Así es que la transforma en energía eléctrica para recargar las baterías; gracias a esto el sistema es capaz de recuperar hasta un 80% de la fuerza de frenado. Esta acción, que suena casi mágica, apenas se percibe con un pequeño zumbido. Y vale mencionar que -si bien ambos motores están detenidos- el resto de los elementos (aire acondicionado, equipo de audio, luces, etc.) funcionan normalmente gracias a la carga almacenada en las baterías.
Si a la hora de partir se necesita máxima aceleración, ambos motores aportan su potencia a las ruedas y luego, el excedente de energía, se acumula en las baterías. Debido al tipo de motor de combustión -que es de ciclo Atkinson y no Otto como los de cualquier auto tradicional- se consigue un ahorro de combustible de alrededor del 15%. Y a pesar de que se trata de un impulsor de menor potencia y bajo torque a bajas revoluciones, compensa esa falta con el aporte del motor eléctrico.
Un detalle: al momento de conectar la marcha atrás, se activa una alarma sonora intermitente que anuncia el retroceso a los peatones, algo muy conveniente ya que -como no hay sonido del motor- puede ocasionarse un accidente involuntario.

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Prestaciones lógicas
Superada la primera impresión, el interrogante a develar es cómo acelera el Toyota Prius. Sencillamente no hace falta más que pisar el pedal a fondo para comprobar que no existen diferencias con cualquier auto similar peso y volumen. La aceleración no es paulatina como se podría pensar, no hay que esperar absolutamente nada, sino que es comparable con la de un auto con motor a combustión de 2.0 litros. Según datos oficiales, recorre de 0 a 100 km/h en 10,4 segundos y alcanza una velocidad máxima de 180 km/h, más que suficientes para transitar cómodamente no sólo en ciudad sino también por cualquier ruta o autopista del mundo.

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Si se quiere mejorar el rendimiento de combustible, se puede optar por transitar en modo Eco, que prioriza el bajo consumo; en cambio si se prefiere máxima potencia, se puede elegir el modo Power, que combina ambos motores para dar la mejor performance en velocidad (ideal para sobrepasos en ruta, por ejemplo); pero si se va a utilizar el auto en lugares como un barrio cerrado o una cochera, donde la velocidad no superará los 35 km/h, es conveniente optar por el modo EV (Electric Vehicle), que sólo lo hace funcionar de manera eléctrica (siempre y cuando haya energía remanente en las baterías, claro). El modo EV se desactiva automáticamente al acelerar más allá de lo permitido por el sistema.

Así funciona el Prius

El equipamiento de seguridad de esta versión incorpora frenos con ABS y distribución electrónica de frenado que responden muy bien para el porte de semejante vehículo y Control de Tracción (TRC) y Estabilidad (VSC), lo cual ayudan en ruta por su altura (1490 mm.) y peso (1.805 kg.), en maniobras a alta velocidad. Se complementa con airbags frontales, laterales, de cortina y de rodilla para el conductor, y asientos traseros con sistema de fijación ISOFIX para sillas de bebé.

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Conclusiones
La síntesis de este o es clara: vale la pena realizar un test drive del Toyota Prius para despejar dudas y corroborar las características y prestaciones que ofrece sin perder de vista que cuenta con el de reducir notablemente la contaminación y le suma la calidad de un auto japonés, un muy alto nivel de seguridad y un completo equipamiento de confort pero sin lujos (no es un auto de alta gama, claro está).

Aunque su precio en Argentina se vio beneficiado recientemente por una medida del gobierno nacional, el cual decidió reducir su arancel de importación del 35% al 2%, los u$s 41.900 que cuesta resultan todavía altos en términos comparativos con un sedán tradicional disponible en nuestro mercado. De cualquiera manera ya son varios -en su mayoría particulares del interior del país- los que se están animando a optar por este vehículo alternativo y así diferenciarse del resto del tránsito. Y si bien en nuestras tierras el Prius puede llegar a ser visto como un objeto de snobismo o de falso compromiso ecológico, no se debe perder de vista que alrededor del mundo se llevan vendidos millones de unidades (en muchos casos , con largas listas de espera) porque tiene un precio similar al de autos con motor a combustión.
Políticas a largo plazo de financiación del desarrollo de nuevas tecnologías deberían formar parte de la agenda tanto de los gobiernos como de las automotrices en esta parte del mundo. Todo indica que por un tiempo largo este caso será una rara y verde excepción.

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Sobre el Autor

Periodista. Amante de los autos de toda la vida y en los medios desde 1994, en 2006 le di forma a este blog. Más sobre mí haciendo clic en la casita ->

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